La nueva
casa
de Euronda

Un espacio moderno, abierto y conectado, para crecer e innovar

En la inauguración de la nueva sede: entre pasado y futuro

El 15 de septiembre se celebró la inauguración de la nueva sede de Euronda con una gran fiesta. Una velada importante para la empresa que, a 43 años de su fundación, es hoy líder en la fabricación de dispositivos médicos desechables y de equipos de esterilización, con filiales y distribuidores en los principales mercados europeos e internacionales.

En el trascurso de las celebraciones, los discursos de los socios, en concreto de Paola Montagnani y Renato Basso, han recorrido las etapas fundamentales de la empresa, enfatizando los valores que han inspirado el pasado y que guiarán los proyectos para el futuro.

Un pasado y un futuro formado de ideas y apuestas pero sobre todo de personas y esfuerzo. Una historia de éxito, con una constante: la mirada siempre dirigida a los valores de la empresa, bien sintetizados por Renato Basso en tres simples pero fundamentales conceptos: «Innovación. Calidad. Productividad».

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Dos locales en via Cantarane 14

«Esta velada representa el punto de llegada de una larga historia, una aventura que comenzó hace ya 43 años en dos pequeños locales de Vicenza, en via Cantarane 14».

Así comienza Paola Montagnani su discurso para la inauguración de la nueva sede. Hija de Gino Montagnani, fundador de la empresa, Paola es hoy una de las socias de una realidad que desde pequeña ha aprendido a conocer y amar.

Via Cantarane 14: todo empezó allí. Un pequeño espacio de dos locales en Vicenza, pocos metros cuadrados desde los cuales asomarse al mercado dental. Compresores dentales, negatoscopios, sobres y otros accesorios para la radiología, estos primeros productos que confeccionaba y cargaba Gino Montagnani en su coche. Para ir después a Milán y hacer el puerta a puerta por las clínicas de odontología. Un trabajo duro, pero también una oportunidad única para entrar en contacto directo con el mercado, es más, con los dentistas y sus necesidades cotidianas.

Del acero al desechable: la revolución de los aspirasaliva

Algún tiempo después, el espacio de via Cantarane se quedó pequeño y se tuvo que cambiar. Gino Montagnani elige Montecchio Precalcino, un pequeño pueblo que a día de hoy no llega a los 5000 habitantes. Se cambia la sede, pero las ideas no faltan.

Es 1975 y llega la gran intuición: hace falta algo nuevo y único, algo que simplifique el trabajo de los dentistas, algo práctico, seguro y funcional. Son los años de la Montedison, de los polímeros, de los nuevos materiales que poco a poco sustituyen a los tradicionales.  Y llegó la idea: lanzar al mercado una nueva generación de aspirasaliva desechables que sustituyera a los de metal.

«Porque hasta entonces, como recuerda Renato Basso, socio histórico de Euronda, los aspirasaliva que se usaban en las clínicas eran de acero y se debían esterilizar. El acero es eterno, pero además de tener un coste superior y de notarse frío en la boca de los pacientes, el proceso de esterilización en seco de entonces conllevaba tiempo y trabajo extras».

Son meses febriles, de comprobaciones, análisis, ferias, enfrentamientos con un mercado que a nivel internacional ve a otras empresas dirigirse en esa dirección. Hay que ser rápidos, encontrar los materiales y los proveedores adecuados, los procedimientos, las herramientas y el personal para montar el producto.

Las familias de Montecchio Precalcino

«Al pensarlo hoy en día, quizás saque más de una sonrisa», recuerda Paola Montagnani, «teníamos una línea que fabricaba aspirasaliva que se encapuchaban a mano en los domicilios de las familias del pueblo, un reparto con cuatro señoras rapidísimas que sellaban los capuchones al tubito uno por uno».

El primero que recuerda aquellos años con una sonrisa es Renato Basso. A menudo se habla de empresas y territorio, y precisamente en el caso de Euronda esta relación ha demostrado ser profunda y esencial. En esos años, los aspirasaliva Euronda nacen con la colaboración de gran parte del pueblo. Sí, porque si dentro de la empresa se ensamblaban los componentes y se sellaban los capuchones, la fase de fabricación del producto estaba totalmente externalizada, o mejor dicho: domiciliada.

Los paquetes y los aspirasaliva se distribuían entre las familias del pueblo que, por la tarde en el salón, un poco como quien hace punto, se dedicaban a meterlos en sobres uno a uno y finalmente a entregarlos al «hombre del camión» que periódicamente recogía los paquetes.

Pasan los años y en Euronda se trabaja para optimizar los procesos de fabricación y para ampliar la gama de productos: compresores dentales, plafones para la iluminación de la clínica dental, accesorios para radiología, cánulas quirúrgicas para aspiración.

Los primeros en Europa en fabricar toallitas desechables para odontología

Los años ochenta se abren con un viaje a Estados Unidos: el nuevo proyecto está relacionado con las toallitas desechables. Comenzando como distribuidor, pronto Euronda funda, con sus socios extranjeros, PaperSan, que es la primera empresa en Europa en fabricar las toallitas desechables para odontología.

Aspirasaliva y toallitas desechables: estas son las dos grandes prioridades que Euronda, sin embargo, no deja aisladas, esforzándose en ampliar una gama de productos ya rica.  En los años siguientes la empresa crece, internacionalizándose con filiales y distribuidores en los principales mercados del mundo.

La vanguardia de la esterilización

A principios de los 90, Euronda revisa y reorganiza el futuro de su empresa. Desde ese momento, la misión empresarial será la lucha contra las infecciones y la protección completa de la clínica dental, con una gama avanzada de productos desechables y dispositivos para el proceso de esterilización: pilas de limpieza por ultrasonidos, dispositivos para el sellado, rollos y sobres para la esterilización, autoclaves de alcohol y autoclaves de vapor.

Por lo tanto, el de la esterilización es un nuevo mercado. Y los éxitos también aparecen aquí. Tanto que en 1997 se consigue otro récord histórico, innovando en la tecnología de los selladores gracias al recambio de calentamiento (que sustituye a la banda de teflón). Aún hoy el Euroseal 2001 es el sellador más vendido en el mundo, con más de 100 mil ejemplares en el mercado.

A primeros de los 2000 se lanza la nueva generación de autoclaves E9, las primeras dotadas de Inspection System, el sistema de inspección total inventado por Euronda, y las primeras en desarrollar el sistema de seguimiento y reseguimiento de los datos en la etiqueta adhesiva.

¡La revolución del color!

¡El 2008 es el año del color! Con la línea Euronda Monoart, el desechable adquiere color: aspirasaliva, cánulas, toallitas, cobertores, vasos… nada volverá a ser como antes en el mercado.

De nuevo Euronda da paso a una auténtica revolución, introduciendo un nuevo concepto de estilo y personalización de la clínica dental que después seguirán las demás empresas del sector. ¡Es un éxito!

Monoart, Pro System, Alle: toda la protección Euronda

«Día tras día, con el esfuerzo y las ganas de llegar de muchos de nosotros, cambian algunas cosas (puede que muchas). Han aumentado los productos ofrecidos y fabricados por la empresa, hemos ampliado los mercados a los que proveemos y constituido en los países de mayor interés filiales comerciales, dedicadas a la venta de toda nuestra gama.

Como bien dice Paola Montagnani, en la última década Euronda ha ampliado su capacidad de producción. La gama de productos desechables responde a las distintas necesidades de una clínica dental, desde los aspirasaliva a las toallitas, desde los cobertores (con gofrado exclusivo, único en su género) al hielo instantáneo.

Se inaugura Euronda Alle, la línea completa de productos desechables dedicados a la asepsia para la cirugía de odontología.

A la vez, la línea de esterilización ofrece distintos tipos de producto para cada fase: limpieza, confección y esterilización, innovando al máximo los conceptos de seguridad, optimización de los procesos y seguimiento.

«En una palabra: hemos «crecido», con sacrificio y mucho esfuerzo, pero casi sin darnos cuenta. Y así también el espacio en via dell’Artigianato se quedó pequeño, demasiado pequeño para albergar nuestros proyectos».

¡La nueva casa de Euronda!

Y así llegamos al presente, un presente lleno de futuro en esta nueva sede tan deseada, diseñada y construida como un espacio moderno, funcional y conectado.

Una estructura abierta y dinámica, concebida para poner en contacto a la gran comunidad Euronda.

Un lugar de encuentro e intercambio, de crecimiento común con áreas especializadas en la formación, con un escenario de eventos, show-room y numerosos espacios para las relaciones comerciales y el trabajo en equipo.

Pero también una sede más eficiente, para conectar y reunir en una única estructura: oficinas, fabricación y almacén, optimizando el almacenamiento y los métodos de producción y automatización.

En otras palabras, como sugiere Renato Basso en el cierre de su discurso:

«Ahora tenemos una nueva sede. Un sitio productivo bien posicionado. Un sitio logístico eficiente. Una gestión competente a cargo de cada departamento. Esta nueva sede debe ser el lugar en el que la empresa, y, por tanto, todos nosotros, encuentre nuevas motivaciones e impulso por el cambio, por nuevos programas y proyectos.

Esta sede está dedicada a la comunidad Euronda: el personal de esta empresa. El cuerpo que llevará este nuevo vestido con todo el impulso posible. Gracias a todos».

24/09/2018

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